La intensa temporada de lluvias que se registra en el departamento de Antioquia ha provocado una emergencia humanitaria de gran magnitud, especialmente en la subregión de Urabá, donde miles de familias resultaron damnificadas por inundaciones, deslizamientos y afectaciones en infraestructura pública y privada.
Uno de los municipios más impactados es Apartadó, donde las precipitaciones constantes ocasionaron el deterioro de varias instituciones educativas. De acuerdo con los reportes oficiales, algunos centros escolares presentan daños estructurales en techos, aulas inundadas y filtraciones, situación que obligó a suspender las clases presenciales y a implementar temporalmente la modalidad virtual para cientos de estudiantes.
Las lluvias también han afectado viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo, generando pérdidas materiales y obligando a varias familias a abandonar sus hogares. En distintos sectores se reportan calles anegadas, colapso de sistemas de drenaje y afectaciones en la movilidad.
Ante este panorama, varios municipios del Urabá antioqueño han declarado la calamidad pública, con el fin de agilizar la atención a los damnificados y gestionar recursos para la respuesta inmediata. Los organismos de gestión del riesgo adelantan censos para establecer el número total de afectados y priorizar la entrega de ayudas humanitarias.
Las autoridades departamentales y locales hicieron un llamado a la ciudadanía para extremar precauciones, evitar transitar por zonas inundadas y reportar cualquier emergencia. Asimismo, mantienen el monitoreo permanente de ríos y quebradas, ante el riesgo de nuevos desbordamientos si continúan las lluvias.
La situación se enmarca en una temporada invernal que ha generado emergencias en diferentes regiones del país, lo que mantiene en alerta a los organismos de socorro y a las entidades encargadas de la atención del riesgo.
